El índice paneuropeo STOXX 600 cerró con una subida del 1.4%, alcanzando un máximo histórico, ya que las ganancias en todos los sectores contrarrestaron la caída de los valores relacionados con la inteligencia artificial. El crecimiento del empleo en Estados Unidos se ralentizó más de lo esperado en junio y las cifras de creación de empleo de los dos meses anteriores se revisaron a la baja, lo que apunta a un enfriamiento del mercado laboral y ha llevado a los mercados a rebajar sus expectativas de una subida de tasas de interés a corto plazo por parte de la Reserva Federal. Los futuros sobre tasas de interés a corto plazo reflejaban una probabilidad de alrededor del 60% de que la Reserva Federal subiera las tasas de interés, frente al 75% aproximadamente registrado antes del informe. El estratega Lindsay James de Quilter señaló que la solidez fundamental de la economía estadounidense ha llevado a la Fed a adoptar un tono más agresivo, pero consideró probable que esas subidas no lleguen a materializarse. El sector sanitario lideró las subidas con un alza del 3.3%, mientras que la farmacéutica Bayer avanzó 8.9% tras una victoria judicial sobre demandas relacionadas con su herbicida Roundup. Los sectores de productos personales y para el hogar subieron 2%, y alimentación y bebidas avanzó 2.2%. El sector tecnológico cayó 2.1%, siendo el único sector en números rojos, con Soitec bajando 4.2% y Aixtron perdiendo alrededor de 10%. Los datos de inflación de la zona del euro mostraron un incremento menor de lo esperado en junio, y operadores siguen esperando al menos 25 puntos básicos de alza en tasas por parte del BCE antes de que termine el año.